De la escalada de 2023 a los recortes de 2024 y 2025
El Banco Central Europeo (BCE) llevó su tasa de depósito hasta el 4% en septiembre de 2023, el nivel más alto del euro desde su creación, como respuesta a la inflación que siguió a la pandemia y a la guerra en Ucrania. Ese nivel se mantuvo sin cambios durante casi un año, hasta que el propio BCE inició un giro completo: el primer recorte llegó en junio de 2024, seguido de una serie de bajadas que llevaron la tasa de depósito al 3% en diciembre de 2024.
El ritmo de recortes se aceleró a comienzos de 2025: una quinta rebaja en enero-febrero de 2025 situó la tasa en el 2,75%, y cuatro recortes adicionales durante la primera mitad del año la llevaron hasta el 2,00% en junio de 2025, con la última decisión de ese tramo tomada el 5 de junio de 2025 y aplicada desde el 11 de junio.
Una pausa que duró un año
Desde junio de 2025 y durante el resto del año, y hasta bien entrado 2026, el BCE mantuvo la tasa de depósito en el 2,00%. Para quien seguía de cerca el mercado hipotecario español, ese fue un periodo de relativa estabilidad: el euríbor, el índice al que se referencian la mayoría de las hipotecas variables en España, se movió dentro de un rango estrecho, y muchos analistas daban por cerrado el ciclo de bajadas sin anticipar una nueva subida a corto plazo.
11 de junio de 2026: la primera subida desde 2023
Esa calma terminó el 11 de junio de 2026, cuando el Consejo de Gobierno del BCE subió las tres tasas de referencia en 25 puntos básicos, con efecto desde el 17 de junio: la tasa de depósito pasó del 2,00% al 2,25%, la de las operaciones principales de financiación del 2,15% al 2,40% y la de la facilidad marginal de crédito del 2,40% al 2,65%.
Es la primera subida del ciclo desde 2023 y responde, según el propio comunicado del BCE, a la presión inflacionaria derivada de la guerra en Medio Oriente sobre los precios de la energía: la inflación general se situó en torno al 3,0%-3,2%, con el dato de mayo de 2026 en el 3,2%, por encima del objetivo del 2% del banco. El BCE no dio orientación sobre sus próximos pasos, y los mercados descuentan una probabilidad real de una nueva subida en septiembre de 2026.
Qué significa esto para su hipoteca en España
La mayoría de los bancos españoles ofrecen a los no residentes hipotecas a tasa fija o mixta, precisamente para reducir la exposición directa a estos movimientos del euríbor. Pero el cambio de dirección importa igual: si está comparando ofertas, no dé por hecho que las tasas seguirán bajando como en 2024 y 2025, porque el escenario ya cambió.
Y si su banco le ofrece una hipoteca variable o mixta con revisión al euríbor, pida que le muestren cómo se comportaría su cuota si el índice sube otro tramo en los próximos meses, no solo el escenario optimista. Un asesor con acceso a varios bancos puede ayudarle a fijar condiciones antes de que el mercado se mueva de nuevo.
Checklist práctico
- Confirme si la oferta que recibe es a tasa fija, variable o mixta antes de comparar el TIN.
- Pida una simulación de su cuota bajo un escenario de euríbor al alza, no solo el actual.
- No planee su presupuesto asumiendo que las tasas seguirán bajando.
- Revise la fecha de la oferta: una condición cotizada en mayo puede no seguir vigente tras junio de 2026.
- Consulte a un especialista antes de fijar su decisión entre tasa fija y variable.
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Referencias oficiales
- Banco Central Europeo: comunicado oficial de la decisión de tipos de interés del 11 de junio de 2026.
Esta guía es información general, no asesoría financiera ni una recomendación de inversión. Las tasas de interés y las condiciones hipotecarias cambian con el tiempo; consulte siempre a un asesor antes de tomar una decisión de financiación.
